Buscador:   
  inicio | favoritos | contacto
 

Collares electrónicos

Productos

La tecnología llega a todos los aspectos de nuestra vida, en ocasiones de forma nada feliz. En este caso llega al adiestramiento de perros, con los collares electrónicos.

El principio básico del collar electrónico es muy simple, un collar que contiene una batería, y un sensor que detecta la actividad vocal del perro, y cuando éste ladra, le da una pequeña descarga.

Como humanos, casi todos hemos sufrido la molesta y en ocasiones peligrosa experiencia del toque eléctrico, que posteriormente hemos evitado a toda costa.

Ninguna descarga es pequeña, el efecto que ésta ocasiona sobre el sistema nervioso depende de la condición física de cada individuo, perro o humano. El cuerpo es un buen conductor de la electricidad, y el contacto directo puede ocasionar desde un ligero cosquilleo, hasta daños internos graves, sobre todo en el corazón, músculos y cerebro.

Las consecuencias de un toque eléctrico en un individuo dependen de la intensidad del voltaje al cual estuvo expuesto, la ruta que la corriente tomó en el cuerpo, y el estado de salud de la víctima.

Alternativas de los collares electronicos:

Collares electronicos El adiestramiento que proporciona este artefacto eléctrico, hace que el perro debe evitar algo tan natural como ladrar, por el terror que le significa recibir un toque eléctrico (nótese que estos collares tienen la posibilidad de graduarlos), sin contar los posibles errores de funcionamiento y gruñidos o sonidos guturales casi imperceptibles para los amos, pero que seguramente el collar detectará.

Los propios fabricantes no recomiendan estos artefactos para mascotas menores de seis meses de edad.

Frente a este método tan “dudoso”, la alternativa más natural es el entrenamiento, lleva tiempo y paciencia, y en ocasiones puede dar poco o ningún resultado, pues depende de la constancia y del entorno en que vive el perro. Un consejo para que su mascota entienda que no es de su agrado el ladrido, es sujetarlo por el hocico firmemente pero sin apretar demasiado cada vez que ladre e indicarle con un “shh”, que deje de hacerlo. Si se mantiene esta rutina en poco tiempo el perro entenderá que no debe ladrar a menos que sea necesario.

Prestarle la suficiente atención a su mascota, puede impedir las majaderías y ladridos innecesarios, no olvidemos que el ladrido es una de las pocas formas que el perro tiene de comunicarse con nosotros, al igual que los bebés. Tal vez su ladrido signifique que desea decirnos algo.



Vote por este artículo
 
 
Cachorros.org
 
 
Vea también
 
 

Inicio | Cuidados | Exposiciones | General | Productos | Razas | Contacto

© Copyright 2007 | www.cachorros.org